miércoles, 16 de junio de 2010

Horacio Areco, de Mendoza a Sudafrica

Horacio Areco es mendocino. Llegó a Sudáfrica en un vuelo chino en el que hizo “3 escalas para que me saliera más barato”, como él mismo dice. Tiene una camiseta de River en el pecho, pero que extrañamente se convierte de Independiente Rivadavia de Mendoza cuando se da media vuelta y la muestra. Horacio cree en la Selección Argentina. Y cree en River. Dice que de acá, de Sudáfrica, se va campeón. Y que River no va a ni siquiera a sufrir con el descenso. Horacio es un optimista. Vale escucharlo porque hacerlo deja esperanza. Y en tiempos en los que yo creo poco por los movimientos que veo en cuanto a incorporaciones, no refuerzos, incorporaciones nomás, bien vale un toque con alguien puro y sin los vicios que uno ya vislumbra a simple vista.

Caminar por los alrededores de la Universidad de Pretoria, lugar de entrenamiento y concentración de la Selección Argentina, da lugar a encontrarse con este y mil personajes. “En el 2004 viaje a todos los partidos de River en el año. Hice bolsa dos tarjetas de crédito y mi novia me dejó porque me la pasé viajando. Pero valió la pena, y ahora hago esta locura. Vendí mi moto y dejé mi trabajo porque igual ya estaba podrido. Cuando vuelva veré que hago”, dice.

Horacio es un personaje. No hace falta ahondar en los por qué. Pero escucharlo refresca la pasión. La que se ve en el Monumental o en donde juegue River cada domingo o la que se siente acá con los hinchas argentinos que gastan una fortuna por estar. El partido ante Corea del Sur está encima. Ya pasó la conferencia de prensa de Carlos Tevez que conmovió a muchos por su simpleza y sinceridad. Ya pasaron las palabras de Ariel Garcé que enorgullecieron por su franqueza. La distancia hace que uno se emocione más fácil. Debe ser eso. Pero escuchar al Chino me llenó. Vale refrescar su pasado riverplatense. El Mundial también tiene mucho de blanco y la banda cruzando el pecho. River también está presente acá.

domingo, 13 de junio de 2010

Argentina 1 vs Nigeria 0

Ya antes del himno la piel se eriza y más de un ojo se “moja” de adentro para afuera. No exagero. Lo juro. Lo vi. Lo viví ayer. Argentina es una pueblada permanente en cada Mundial. Y si de repente somos muchos, ayer en Johannesburgo había un montón de celeste y blanco llenando los ojos, la argentinidad manda. Y al palo. Y cuando suena la introducción de la canción patria, el ohohohoh ohohohoho ohohohoho, hace que te den ganas de correr, gritar y jugar, de todo…

No existe estar relajado en un Mundial. Ni para jugadores, ni para cuerpo técnico, es cierto. Y me animo a decir que tampoco para los hinchas. Pero el triunfo de ayer hace que más de uno empiece a hacer cuentas y animarse a venir para Sudáfrica. Porque por lo visto hasta aquí, con lo que se vio alcanza y hasta sobra para animarse a todo. Y también ya se vio a más de uno que iba a estar sólo en la primera fase pidiendo un par de días más de permiso en el trabajo y un crédito inmediato a un amigo de esos que nunca faltan. Porque no brilló Argentina ayer ante Nigeria. Pero vale ilusionarse.

Falta un montón. Y Argentina no jugó bárbaro. Pero los primeros tres puntos vale mucho. Son más que un triunfo. Hay que animarse a soñar porque no hay nada más lindo que ilusionarse. ¿O acaso no todos estamos pensando que de tanto sumar para evitar la Promoción, en donde hoy está instalado River, se puede llegar al campeonato?.

Yo me ilusionó. Y esperó el partido ante Corea. Yo creo. Y sé que en el próximo choque Gonzalo Higuain meterá uno y mil más de los goles que perdió ayer.

La garganta se afloja de tanto gritar. Las manos duelen de tanto aplaudir. Pero hay descanso suficiente como para recargar energías y seguir aportando lo poco que pueden aportar los fanáticos. Ellos, los jugadores, ya están en lo mismo. El capitán es Javier Mascherano, ¿les suena? Cómo no lanzarse a la ilusión entonces…

viernes, 11 de junio de 2010

Arranco el Mundial Sudafrica 2010

Ya está. Arrancó el mundial. La ansiedad empieza a desaparecer para darle lugar a los nervios directamente. Sudáfrica es una fiesta. Caminar cerca del estadio inaugural hace que uno se emocione, que no pueda controlarse demasiado ante tanta gente que le pasa al lado y tanto idioma diferente que se habla acá y allá.


Estar acá garpa. Son los momentos en lo que uno agradece ser periodista y haber tenido la suerte de ser tenido en cuenta para ocasiones como esta. Las pulsaciones van a mil porque ya está Sudáfrica-México; así que no hace falta mucha imaginación para verse mañana en la previa de Argentina ante Nigeria.


Pasan un par de hinchas de River sin tickets para el partido de hoy, si para el de mañana, pero igual se la juegan a que alguna chance de entrar vamos a tener. Les cuento que en Buenos Aires cubro el día a día de la información de River y preguntan ansiosos por los refuerzos. Las noticias no los vuelve locos, obvio…


Pero acá estamos. Sudáfrica es una fiesta. Un crisol de razas, idiomas y costumbres. Mañana juega Argentina. Los nervios le ganan a todo. Estar acá es tremendo. Mascherano, Demichelis, e Higuain representan a River. Algo es algo. Aunque a veces algunos recuerdos no te dan ánimo, sino todo lo contrario.

miércoles, 9 de junio de 2010

Bienvenidos al Blog Argentinos en Sudafrica

Bienvenidos al espacio donde contaré lo que sucede con la pasión argentina en Sudáfrica.